Noticia de la Archidiócesis de Valencia

El cardenal Cañizares agradece el “inmenso don de Dios a la Iglesia y al mundo” con la orden de los dominicos

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VALENCIA, 25 MAY.(AVAN).- Religiosos, religiosas así como seglares miembros de la Orden de Predicadores (dominicos), todos ellos pertenecientes a la familia dominicana, celebraron ayer el Jubileo por el 800 aniversario de su fundación con una solemne eucaristía que presidió el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, quien agradeció el “inmenso don a la Iglesia y al mundo dado por Dios con la Orden Dominicana, Orden de Predicadores, para anunciar el Evangelio”.

Según el purpurado, “con Pedro y en unión con él, debería avivarse la fe y devorarnos el mismo celo que animó a la Orden de Predicadores para evangelizar y ser testigos vivos del Evangelio hasta los confines de la tierra”.

En su homilía, el cardenal arzobispo aseguró que “el Señor nos llama a apasionarnos por Cristo y darlo a conocer a todas las gentes, andar al mundo sin escatimar esfuerzo alguno, para que el Evangelio contemplado sea acogido por los hombres, porque es en el Evangelio, que es Jesucristo en persona, donde está la esperanza, la luz, el camino, la verdad, la vida y la felicidad para todo hombre”.

En la actualidad “vivimos en un ambiente pagano, sin paliativo de ningún tipo, que también nos toca a nosotros- tal vez más de lo que nos parece”- y, por ello, “tenemos que aprender a vivir como cristianos en ese ambiente, dando vida y aliento, fermentando nuestro mundo”. A este respecto, precisó que “vivir como cristianos, con todas las consecuencias vivir la autenticidad del Evangelio, dar testimonio de él, anunciarlo”.

“Esta debería ser nuestra respuesta, humilde, sincera, y sencilla a los que no creen o se han alejado de la fe; esta debería ser la respuesta de las Hermandades y Cofradías en nuestros pueblos y ciudades, ante la escasez de anuncio evangelizador hoy en España, y más aún tras el encuentro con el papa Francisco, que tanto nos apremia y urge a todos a evangelizar de nuevo, a una nueva evangelización”, según señaló.

Finalmente, el titular de la archidiócesis valentina animó a “no tener miedo” a “sacudir el miedo y la pereza” fiándonos de Dios, “como los pobres de espíritu, porque con la ayuda de Dios, esto es posible”.

La misa, en la que participó también el prior provincial, Jesús Díaz Sariego, tuvo lugar en la iglesia de Santo Domingo, ubicada en la plaza de Tetuán, coincidiendo con la fiesta de la Traslación en el año 1267 de los restos de San Domingo (Burgos, 1170-Bolonia, 1221), según han indicado hoy a la agencia AVAN fuentes de la orden religiosa.

La Orden de Predicadores inició el pasado mes de noviembre los actos por el 800 aniversario de su fundación por Santo Domingo de Guzmán con la celebración de una eucaristía en la Basílica de San Vicente Ferrer de Valencia.

Así, la Orden celebra en 2016 un año jubilar bajo el lema “Enviados a predicar el Evangelio” que “recuerda la publicación de las Bulas promulgadas por el Papa Honorio III hace 8 siglos, confirmando la fundación de la Orden en 1216 y 1217”. Este Año Jubilar, que coincide con el Jubileo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco, se celebrará hasta el 21 de enero de 2017.

En la diócesis de Valencia, los dominicos tienen conventos de Valencia y Torrent así como en el colegio “San Vicente Ferrer” y en la Casa Natalicia de San Vicente Ferrer, también en Valencia.
 
Santo Domingo de Guzmán

Santo Domingo de Guzmán nació en Caleruega (Burgos) en 1170 y fue ordenado sacerdote a los 24 años. En 1205 acompañó al obispo de Osma en algunos viajes donde conoció la herejía albigense y un años después se estableció en el Langüedoc (Francia) como predicador entre los cátaros.

En 1215 se trasladó a Toulouse (Francia) a la primera casa de su Orden de Predicadores con la Regla de San Agustín y, posteriormente, viajó a Roma donde recibió del Papa Honorio III la Bula “Religiosam Vitam” por la que confirma la Orden de Predicadores el 22 de diciembre de 1216.

Con la Orden estructurada y más de sesenta comunidades en funcionamiento murió en 1221 en Bolonia, donde sus restos permanecen sepultados. En 1234 fue canonizado por el papa Gregorio IX. (AVAN)

(Fotografías: V. Gutiérrez)

Fuente original: http://www.archivalencia.org/contenido.php?a=6&pad=6&modulo=37&id=13844&pagina=1