VALENCIA, 30 MAR. (AVAN).- El obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, impartió ayer una conferencia en la que destacó la importancia de “vivir en intensidad y coherencia nuestra vocación personal al amor, la de los célibes, la de los casados, la de los viudos, la de los solteros, descubriendo las motivaciones y disfrutándolas”.

El prelado pronunció la ponencia “Emergencia Educativa: nuestra respuesta como presbíteros” en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia dentro del ciclo “Diálogos de Teología”.

En la conferencia enumeró como heridas en el aspecto afectivo “el narcisismo, el pansexualismo y el síndrome de la desconfianza, que es una inseguridad en si mismo tremenda, acompañada de una notable dificultad de confiar en los demás e incluso en Dios”.

Según monseñor Munilla, “si tu no disfrutas de tu vocación vas a buscar compensaciones que son mecanismos de defensa ante la infelicidad y yo siempre pienso que una de las mayores desgracias que podemos tener en esta vida es ser fieles y no disfrutarlo”. “Hay personas que son exteriormente fieles y no lo disfrutan y como no lo hacen van a estar buscando compensaciones”, ha añadido.

Asimismo, aseguró que la compensación te ayuda a soportar un matrimonio mediocre, a sobrellevar la soledad de tu soltería que no la has aceptado o de un celibato que lo llevas pero no lo vives responsablemente y esto paso en todas las vocaciones, de esto no se libra nadie”.

Igualmente, el Obispo explicó que “la clave del asunto está en detectar que esos signos de compensación como la agresividad o el ansia de poder, puedan encender en nosotros una llamada a redescubrir nuestra vocación al amor y a afianzarnos en las grandes certezas que mueven nuestra vida”.

Además, durante la conferencia enumeró claves “para luchar contra las falsas compensaciones”.“En primer lugar no basta con ser sincero sino que es necesario ser verdadero; a continuación no conformarse con la perseverancia sino tener como objetivo la fidelidad y descubrir la clave sobrenatural del amor humano”, ha referido.

Finalmente respecto a este tema, monseñor Munilla indicó que “cada uno de nosotros tiene que tomar el pulso a su vida y ver si está bien estructurada para buscar el equilibrio afectivo realizado en la vocación al amor sin falsas compensaciones”.

Por otro lado, el obispo de San Sebastián citó como pilares que determinan el equilibrio afectivo en los sacerdotes “la relación directa con Jesucristo, la entrega pastoral, la relación con la familia y la fraternidad sacerdotal”.

(Fotos: Alberto Sáiz)

Fuente original: http://www.archivalencia.org/contenido.php?a=6&pad=6&modulo=37&id=15208&pagina=1

Por Prensa