VALENCIA, 8 MAR. (AVAN).- El conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, ha exigido una financiación autonómica “de verdad constitucional y no la tomadura de pelo que es ahora” así como que los principios de equidad, solidaridad y suficiencia “se apliquen en territorio valenciano”.
 
Soler ha asegurado que “la Constitución no se aplica en tierras valencianas porque el modelo de financiación no responde a los principios constitucionales”, así como es un dinero necesario para que la Administración autonómica colabore con el empresariado valenciano para “cambiar el modelo productivo”.
 
Estas palabras las ha pronunciado durante su intervención hoy en la conferencia que ha inaugurado el Foro Empresarial Inede-EFE&Ene de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir.

El encuentro, presidido por el rector de la UCV, Ignacio Sánchez Cámara, se ha celebrado en el casino la Agricultura y ha reunido a numerosos empresarios, profesionales y profesores valencianos, según han indicado hoy a la agencia AVAN fuentes de la universidad.
 
El responsable de la conselleria de Hacienda ha incidido en el “maltratato” que el Estado históricamente ha ofrecido a la Comunitat Valenciana, “como ya intuían Teodor Llorente, Ignasi Villalonga o Martí Domínguez, entre otros prohombres de nuestra sociedad”.
 
En la actualidad, la renta per cápita de los valencianos “aunque no lo parezca” es un 12 por ciento inferior a la media española, ha apuntado el conseller. “Somos pobres”, ha aseverado, y “pese a ello, continuamos contribuyendo netamente fiscal y financieramente al resto de España”.
 
Al respecto, Soler ha aludido al hecho de que ninguna reforma del modelo de financiación autonómica ha sacado a la Comunitat Valenciana “de la cola”, ni la reforma de Aznar ni la de Rodríguez Zapatero.
 
En este sentido, el conseller ha exigido una financiación que cree un “bloque de garantía” de los servicios básicos, como son la educación, sanidad, dependencia, vivienda social o justicia. Así, ha abogado por “una financiación por servicio, no por administración”.
 
Igualmente, Soler también se ha referido a la inversión del Estado en infraestructuras en la Comunitat Valenciana. “Pese a ser el 10’8 por ciento de la población española, la media de inversión del Estado nunca pasa del 7 por ciento”, ha asegurado.
 
En este sentido, ha lamentado el retraso del Corredor Mediterráneo, una infraestructura que en 1962 –ha indicado- fue calificada por el Banco Mundial como la “más importante y urgente” para la economía española. “Mientras tanto se han hecho inversiones millonarios en infraestructuras donde no pasa nadie”, ha apuntado.

Cambio de modelo económico

Soler ha manifestado en su conferencia que la falta de dinero que no llega a través de la financiación genera un “problema grave”, ya que impide que la administración autonómica “ayude al empresariado valenciano a hacer el cambio de modelo económico”.
 
En su intervención, el conseller también ha realizado un recorrido histórico por el modelo económico valenciano, que es “muy difícil de cambiar” -ha reconocido-, al tratarse en un 88 por ciento de pequeñas y medianas empresas.
 
Por este motivo, ha señalado la importancia de la creación de la Agencia Valenciana de la Innovación para el “proyecto compartido para hacer el gran cambio”, en el que los empresarios tendrán un “aliado” con el gobierno valenciano.
 
Soler ha manifestado que “la clave es una financiación en la que puedan colaborar los poderes públicos y la iniciativa privada. Algo muy alejado de hacer del dinero público un talonario de dinero clientelar. El dinero de todos es para los proyectos que a todos convienen, no para los amigos del conseller de turno”.

Asimismo, ha aconsejado a los empresarios “no autoengañarse” con un cambio de modelo económico que solo se haga con la reducción de los costes laborales. “¿Hasta qué nivel salarial bajamos? ¿Al de Bangladesh? Eso no tiene recorrido. Estamos en Europa occidental y en algún momento eso debe pararse”.

Soler ha apuntado a la necesidad de dedicar atención al “denominador”, algo que es “mucho más complicado porque significa reorganización empresarial, actitudes de colaboración interempresarial, hacer frente a los desafíos de la logística, políticas de proveedores, comerciales, entre muchas otras”.

“Es que ser empresario es muy complicado. Hay una gran diferencia entre ser empresario y ser fabricante. Por eso es importantísimo que la gente vaya a las universidades, a las escuelas de negocio, por la complejidad de la tarea empresarial”, ha subrayado. (AVAN)

Fuente original: http://www.archivalencia.org/contenido.php?a=6&pad=6&modulo=37&id=13374&pagina=1

Por Prensa