Noticia de la Archidiócesis de Valencia

Dos misioneros valencianos en Chile piden ayuda para reconstruir sus capillas derrumbadas

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VALENCIA, 17 MAY.(AVAN).- Los sacerdotes valencianos Antonio Vargas y Enrique Sarneguet, misioneros en la diócesis de Copiapó en Chile, desde hace cuatro años, han pedido ayuda a la Fundación Ad Gentes del Arzobispado de Valencia para reconstruir el tejado derrumbado de dos capillas.

Antonio Vargas, de 66 años, realiza su labor en la ciudad de Copiapó, capital de la región, y Enrique Sarneguet, de 55 años, se encuentra a 200 kilómetros al sur, en la ciudad de Huasco, según han indicado los misioneros a la agencia AVAN.

Según Enrique Sarneguet, “la misión allí tiene principalmente una actividad evangelizadora y realizan también talleres formativos para mujeres, de medicina natural alternativa o de jóvenes y adultos”. Huasco está situada en el valle “en medio del desierto, con problemas de agua potable y luz eléctrica, por lo que la población subsiste gracias a la agricultura y la minería que produce mucha contaminación y afecta a la salud de los habitantes ya que es una de las zonas con más índice de cáncer del país”, ha explicado.

Por su parte, Antonio Vargas, de 66 años, ha asegurado que “la minería es la razón de ser estos lugares y las condiciones de vida del desierto hacen que las viviendas sean poco importantes y tengan malas condiciones de habitabilidad”. “Hay muchas confesiones y algunos movimientos sectarios que se anticipan porque ellos lo que hacen es visitar a las familias”, ha añadido.

Futuros proyectos

Los dos misioneros han solicitado ayuda a la Fundación Ad gentes para nuevos proyectos. En el caso de Enrique Sarneguet ha solicitado colaboración para reconstruir la capilla y sala multiusos de Huasco que había sufrido el desprendimiento de su tejado. Por su parte, Antonio Vargas necesita colaboración para reconstruir la capilla del Carmen y los locales para catequesis de Copiapó.

Igualmente, ambos misioneros coinciden en hacer un llamamiento a la Iglesia de Valencia y señalan que “lo que más alegría nos da es que Valencia no pierda su dimensión misionera”, han concluido. (AVAN)

Fuente original: http://www.archivalencia.org/contenido.php?a=6&pad=6&modulo=37&id=13794&pagina=1