VALENCIA, 28 ABR. (AVAN) .- Cáritas Diocesana de Valencia, con motivo de la celebracóin del 1 de Mayo, Día del Trabajo, ha presentado la actividad desarrollada por su Programa de Empleo y las Cáritas parroquiales “en uno de los ejes prioritarios de su respuesta a la pobreza, la desigualdad y la excusión: la inserción laboral de las personas en situación más precaria”.

Así, durante el año pasado, un total de 4292 personas –el 75 por ciento de ellas, mujeres– fueron acompañadas por más de trescientas personas voluntarias de las Cáritas parroquiales y medio centenar de equipos de empleo.

En este sentido, un total de 1850 personas lograron alguna inserción laboral, con el apoyo de las diferentes entidades de Cáritas en la diócesis.

Cáritas “apuesta por la integración de las personas a través del empleo como vía de inclusión social, y utiliza como herramienta unos itinerarios de inserción socio laboral a través de los cuales las personas, en función de su realidad y capacidades, desarrollan diferentes acciones para aumentar sus oportunidades de acceso a un empleo digno.”

Entre ellas, Cáritas Diocesana ha impulsado “diversas acciones en toda la diócesis, principalmente en materia de formación para el empleo”. De esta manera, desarrolló un total de 35 acciones formativas, en las que participaron 761 personas. Durante 2016 se realizaron cursos de agricultura ecológica, atención socio sanitaria a personas dependientes, camarero/a de restaurante-bar, carretillero, empleo doméstico, limpieza de grandes superficies, manipulador de alimentos y pintura mural.

“A pesar de que algunos datos relativos al empleo venían mostrando una cierta mejoría, un breve análisis de los datos de la EPA del primer trimestre de 2017 muestra que los hogares con situaciones más complicadas (sin ingresos, con todos los activos en paro o con la persona de referencia en desempleo) empeoran”, según datos de la entidad.

En este sentido, Cáritas constata “que la precariedad e inestabilidad en el empleo siguen golpeando con dureza a las personas en situación de exclusión, a pesar de que las inserciones logradas en 2016 fueron un 25 por ciento más que las conseguidas el ejercicio anterior (1475)”. Por ello, Cáritas Diocesana de Valencia se ha unido a la iniciativa “Iglesia por el Trabajo Decente” junto con otras entidades como la HOAC, CONFER o Justicia y Paz, para “denunciar las situaciones de injusticia y precariedad laboral y sensibilizar en torno a la necesidad de que el empleo logrado sea digno”.

Igualmente, para seguir posibilitando alternativas laborales a las personas a las que acompaña, en 2005 Cáritas creó la Fundación José Mª Haro-INTRA que desarrolla acciones de reciclado de ropa por medio de la empresa de inserción @rropa Valencia a la que se ha unido Koopera Mediterránea, en el que participan Cáritas diocesana de Valencia junto a las de Albacete, Segorbe-Castellón y Teruel-Albarracín, también centrado en el reciclado textil.

Ambas emplean a 40 personas, de las que un 50 por ciento dispone de un empleo de inserción. Del mismo modo favorece el consumo responsable a través de las nueve tiendas Koopera Store implantadas en la Comunitat Valenciana (cuatro de ellas en la ciudad de Valencia, una en Gandia y otra en Alcoi).

El Comercio Justo

Otro de los ejes prioritarios de Cáritas en el modelo de economía solidaria es el Comercio Justo que “supone una opción clara por un modelo económico y comercial que se fundamente en el respeto a la dignidad de las personas y unas relaciones comerciales internacionales justas y equitativas”.
En la actualidad, en la diócesis está en funcionamiento La Troballa, una tienda de Comercio Justo en la localidad de Algemesí, que cumple este año su quinto aniversario y que en 2016 vendió productos por un valor de 29 395 € (un 130% más que el año anterior).

Además, la apuesta por este comercio equitativo y responsable “queda patente en la cada vez mayor difusión y puntos de venta en diversas Cáritas parroquiales, en el incremento de las ventas de La Troballa, así como en la incorporación de nuevo voluntariado a este ámbito y la consolidación de un grupo de consumo diocesano”.

Cáritas Diocesana participa, asimismo, en el grupo de Comercio Justo de la Coordinadora Valenciana de ONGD y en la Red Interdiocesana de Comercio Justo en el ámbito estatal.
Los fondos manejados por Cáritas en la diócesis de Valencia y que superaron los 3 millones de euros –entre Cáritas Diocesana, las dos empresas de inserción y lo invertido en Comercio Justo– que han sido destinados a economía social han sido aportados tanto por donantes privados (entre ellos, un total de 32 empresas en la diócesis), como por las distintas Administraciones públicas y el Programa Operativo de Inclusión Social y Economía Social (POISES) del Fondo Social Europeo.

La respuesta de Cáritas “quiere ser significativa y testimonial del compromiso personal y comunitario del compartir, pero para ello reclama la colaboración de todos, especialmente de agentes sociales y Administraciones públicas, cuyo compromiso por una generación de empleo digno y estable contribuya al desarrollo de las personas y de la sociedad”.(AVAN)

Fuente original: http://www.archivalencia.org/contenido.php?a=6&pad=6&modulo=37&id=15330&pagina=1

Por Prensa