VALENCIA, 3 NOV. (AVAN).- La parroquia de San Nicolás de Valencia, popularmente conocida como la “Capilla sixtina valenciana” tras la reciente restauración de sus frescos barrocos, ha creado la “Obra Social de San Nicolás” para la atención y ayuda de personas excluidas y necesitadas.

Su primera acción será becar mensualmente la residencia de cinco personas sin hogar acogidas en “La Ciudad de la Esperanza” (CIDES), de Aldaia, que ha abierto también una campaña de apadrinamientos dirigida a parroquias y entidades ante la falta de ayudas públicas para mantener a los acogidos.

El acuerdo entre la Obra Social de San Nicolás y CIDES ha sido firmado esta mañana por el párroco de San Nicolás, Antonio Corbí, y el presidente-director de CIDES, el sacerdote Vicente Aparicio, en las instalaciones de La Ciudad de la Esperanza.

Entre los servicios que presta CIDES a los acogidos figura alojamiento y manutención, asesoramiento jurídico, asesoramiento laboral, intervención socio-educativa así como asesoramiento en tramitación de prestaciones y subsidios, y renovación de documentación, entre otros. El coste mensual aproximado de un residente acogido a pensión completa se estima en 400 euros.
 
 La campaña “se dirige a todas las parroquias, movimientos y entidades que quieran colaborar, dado que nos encontramos en una situación grave de falta de apoyos económicos”, según ha indicado hoy a la agencia AVAN el presidente-director de CIDES, Vicente Aparicio.

El acuerdo entre la Obra Social de San Nicolás y La Ciudad de la Esperanza contempla, igualmente, la organización de conciertos y actos culturales benéficos por parte de la parroquia “destinados a recoger fondos para CIDES así como campañas de sensibilización “para que los fieles de San Nicolás aporten también su contribución y puedan colaborar en esta obra social”. Así, estas campañas “comprenderán la difusión de dípticos y folletos preparados por la parroquia para su distribución entre los fieles”, según consta en el convenio.

Por su parte, los responsables de CIDES “explicarán a los fieles y devotos de San Nicolás las características de su trabajo y actividad” .

Según el párroco de San Nicolás, Antonio Corbí, “después de la restauración de los frescos era necesario que quedara más clara la ayuda que la parroquia presta siguiendo el espíritu de su titular, San Nicolás, protector de las personas en situación de debilidad”. Así, “el inicio de la obra social es una restauración de la feligresía que responde a la inquietud social de su titular para ayudar a las personas más necesitadas”.

Por su parte, tras la firma del convenio Vicente Aparicio ha recordado “la esperanza e ilusión del Cardenal, que tiene mucho interés en este trabajo social”. Igualmente, ha expresado su deseo de que puedan crearse convenios con parroquias y asociaciones para “paliar el problema” de la falta de ayudas. “Buscaremos medios y fórmulas para que esto se haga realidad siempre y que cualquier persona que no tenga hogar aquí tenga su casa”, ha indicado.

Obra Social de San Nicolás

La Obra Social de San Nicolás, que se inicia con este primer convenio firmado con CIDES, pretende contribuir a la “recuperación social e individual de personas excluidas y vulnerables, actuando especialmente con la infancia y la juventud, las mujeres y ancianos en dificultades y con sus familias”.

Así,   “la acción social es clave para que las personas en situación desamparada tengan la oportunidad de un futuro mejor”, según las mismas fuentes.
 
Por ello, la Obra Social “trabaja en colaboración con entidades sociales e instituciones tanto públicas como privadas para llegar al máximo número de personas necesitadas: familias y personas en riesgo de exclusión social que necesitan apoyo y recursos para superar los momentos más difíciles”, según las mismas fuentes.

Igualmente, la Obra Social San Nicolás proyecta la firma de otros dos convenios, uno con la Obra Social Femenina Nuestra Señora de los Desamparados para ayudar a mujeres en riesgo de exclusión y, otro, con Cáritas Diocesana para contribuir en un programa de atención a niños en situación de riesgo.

Ciudad de la Esperanza

La Ciudad de la Esperanza, situada en Aldaia, tiene una capacidad para 180 personas y cuenta con una superficie de 110.000 m2 y sus instalaciones comprenden 30 viviendas con una capacidad para 6 personas cada una, comedor, cocina, cafetería, salón de actos con un aforo de 350 plazas, aulas, salas de terapia, biblioteca, consultorio médico, policlínica, enfermería, capilla, diversos locales para prácticas, lavandería, ropero, gimnasio, zonas deportivas y amplias zonas ajardinadas.

Fuente original: http://www.archivalencia.org/contenido.php?a=6&pad=6&modulo=37&id=14574&pagina=1

Por Prensa