Antonio Gil nos invita en su sección de «Al Trasluz» a contemplar la efusión del Espíritu Santo en Pentecostés

La fiesta de Pentecostés conmemora la efusión del Espíritu Santo sobre los apóstoles reunidos en el cenáculo. Contemplemos despacio las dos hermosas descripciones de Pentecostés: La del libro de los Hechos de los apóstoles, ofreciendo las señales y los frutos de esa extraordinaria efusión: «El viento recio y las lenguas de fuego; el miedo que desaparece y deja espacio a la valentía; las lenguas que se desatan y todos comprenden el anuncio» (Hechos 2, 1-13). Donde llega el Espíritu de Dios, todo renace y se transfigura.

Y la visión del papa Francisco, describiéndonos Pentecostés: «Un elemento fundamental es la sorpresa. Nuestro Dios es el Dios de las sorpresas, lo sabemos. Nadie se esperaba nada de los discípulos; después de la muerte de Jesús, huérfanos de su Maestro, formaban un grupo insignificante de derrotados. Sucede, en cambio, un hecho inesperado que suscita asombro: La gente está desconcertada porque los discípulos cuentan las grandes obras de Dios en todas las lenguas. La Iglesia que nace en Pentecostés es una comunidad que causa asombro».

Hoy, cumpleaños de nuestra madre la Iglesia, contemplémosla así: Capaz de sorprender anunciando a todos que Jesucristo ha vencido a la muerte, que los brazos de Dios siempre están abiertos para sanarnos y perdonarnos.

La entrada Pentecostés o la sorpresa de Dios apareció primero en Diócesis de Córdoba.

Fuente original: https://www.diocesisdecordoba.es/noticias/pentecostes-o-la-sorpresa-de-dios

Por Prensa